martes, 9 de junio de 2015

El cáncer y la gente que quiero

A los 40 me reconozco débil ante muchas situaciones.

La primera es a las enfermedades de las personas que quiero y de los jóvenes que padecen algunas de ellas.

He visto y vivido casos cercanos de personas que tienen cáncer, veo que muchas han ganado felizmente su batalla y ahora son sobrevivientes felices que ven la vida ya desde otro enfoque más aterrizado, especial y espiritual, celebro mucho la vida quienes han salido triunfantes, por ellos y por sus familias.

Esas luchas si que son inesperadas, entran con muchas personas y después de unos meses permanecen pocas a tu lado, pero son las que deben estar ya que son las que realmente demuestran su cariño incondicional, en las buenas están todos, en las malas solo unos cuantos.

Si, me reconozco débil porque me asusta esta enfermedad, cuando he tenido que dar apoyo es hasta al final, hasta la recuperación total ya que la fuerza que pueda tener me gusta entregarla, pero dentro de mi corazón claro que me duele, pero hay que apoyar y ahí si no hay cabida para caer, hay que ayudar a sostener tanto la mano como la esperanza.

Se dice mucho que hay cura para el cáncer en todas sus etapas, ojalá y fuera cierto.

Hay que estar siempre al pendiente de la salud, de cualquier dolor por mínimo que sea, hay que explorar, hay que actuar a tiempo.

Sobre todo en estos casos hay que estar en paz, tener Fe y rezar mucho para que esta enfermedad desaparezca para siempre.

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