viernes, 26 de mayo de 2017

Tejiendo tiempo

Llega el insomio, aparecen los miedos y no dejo de darle vueltas a las cosas tontas, a las menos importantes y a las que de verdad merecen tener toda mi atención creo que las llego a exagerar.
Busco en internet rápidamente algún audio de medit5acion guiada para dormir, logro tranquilizar un poco mi agitada mente pero no consigo tener sueño...si me siento un poco mas relajada pero nada que me cambie el estado de alerta.

No hace pocos años mi vida y mi corazón estaban tranquilos, los problemas de todos los días como cualquier persona, la vida en si que pasaba sin mayor problema mas que los de costumbre como el ir al súper, la papelería, correr al baile de mi hija, llegar a tiempo a la clase de guitarra de mi chaparro, en fin, el tiempo estaba comodamente estacionado en todo, nada se movía con mas rapidez que otra...solo el reloj seguía avanzando.

De pronto un día los cariños mas cercanos, me refiero a las personas que son mis tíos, tías, Padres, Abuelos nos dan la sorpresa que no eran de acero como yo pensé, comienzan a enfermar sin aviso alguno, a caminar un poco mas lento, su voz cambia de pronto y sin darme cuenta, unos ya no comen tanto y duerman mas o de plano no duermen, las visitas al Médico son más frecuentes... antes no iban mas que de vez en cuando y por alguna gripa, hoy es la presión, el corazón algo un poco mas delicado.

A veces se hospitalizan de emergencia y es ahí donde me doy cuenta que las decisiones ya no las toman ellos, si hay suerte se toman en conjunto, si no la hay, solo queda asumir la responsabilidad de quienes siempre la asumieron por nosotros, no esta padre, no esta fácil...sientes miedo.

Comienzan las preguntas tontas y las que nos sitúan en un lugar nuevo...la mas importante es ¿y si se me va? ¿Qué voy a hacer?

Haces el recuento de toda una vida, de todos los consejos y el miedo sigue ahí, no hay espacio para una perdida irreparable pero la opción ahí esta y no hay nada que puedas hacer para cambiarlo.

La Fe te sostiene, te habla, Dios se hace presente aunque no creas en el, si tienes una religión te fundes literalmente en ella.

A los 40 hace un año perdí a mi segunda Madre, hasta hoy no lo puedo creer ni superar, mi padre enfermó y salió gracias al cielo perfectamente bien de su enfermedad, miedo es poco lo sentí, hoy personas cercanas están enfermas y rezo por su salud, me doy cuenta que estoy en esa edad donde nuestros mayores se vuelven un poco frágiles, quisiera tejer un poco los hilos del tiempo, hacer una trenza complicada entre mis dedos para forjar un nudo que nunca se deshaga,que las horas se detengan, que por mis amores no pasen los minutos ni tampoco por los amores cercanos a mi, realmente no tengo palabras para poder expresar el sentimiento, solo me llega desde el alma el "porfavor nunca te vayas de mi". Gracias por tu tiempo.
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