lunes, 16 de febrero de 2015

Cuando el cariño se termina



¿Que pasa cuando dejamos de querer?

Es un proceso largo, duro y doloroso.  

Puede haber bajo mi punto de vista dos motivos, a lo mejor hay mas, una traición o que te dejan de querer a ti también ósea por abandono.

Las dos duelen mucho, dejan tatuajes en el corazón y la aceptación de estos dos hechos son muy desgastantes porque no ocurren de un momento a otro, son graduales.

Toda decepción deja una huella, un encuentro con una realidad no muy agradable, pero que definitivamente aprendes a sobrellevar y deja una lección de vida.

El dejar de querer a una persona es un proceso, no tiras a la basura un sentimiento de la noche a la mañana, no asumes y sigues adelante de golpe y de forma rápida,se necesitaría ser de hielo o con un corazón pobre y muy chiquito lleno de orgullo y de odio, que tristeza porque seguro hay personas así, lo mejor es que se vayan y tu sigas tu duelo de la manera que mejor te acomode hasta que efectivamente puedas seguir adelante.

Saber soltar es un viaje de aceptación y convencimiento propio.

He visto como las parejas se dejan de querer y es un luto, lo mas seguro es que el camino se convirtió en un angosto y empedrado viaje donde ya difícilmente podías caminar, donde el aire se volvió tan denso que no podías respirar y tu cama se volvió tan cómoda para no querer levantarte porque la tristeza invadió tu corazón, es ahí donde comienza el jalón hacia afuera de tu corazón, como cuando tiras de una curita, primero comienzas poco a poco y a lo mejor las lagrimas caen de miedo al dolor, pero pasando la mitad, casi al final decides de un tirón arrancarla...claro que el dejar de querer a la persona con la que vives no es un curita, pero si se hace muy doloroso el proceso que esta lleno de decepción, malos recuerdos, ilusiones rotas y esperanzas perdidas, lleva tiempo, a lo mejor te toma años aceptarlo y una pequeña parte de ti convierte ese amor en un aprecio pequeño.

¡Claro que duele dejar de querer a una persona! Y mas cuando entro a tu casa, comió en tu mesa y le abriste el corazón, cuando sentiste que fue parte de tu familia o efectivamente formaba parte de la misma, a lo mejor te decepciono tan fuerte que ya no era posible seguir queriéndole, o tal vez la traición fue tan grande que la misma desilusión te llevo a tomar la decisión de terminar el sentimiento, pero no es fácil ni instantáneo, tarda, duele y mucho.

Lo bueno de estar en el proceso es que el mismo se puede revertir por la misma naturaleza del sentimiento, a lo mejor buscas un reencuentro o algún pretexto para solucionar las cosas, tal vez el sentimiento es recíproco y no tienes porque dejar de querer.

A los 40 se lo triste que es dejar de querer a alguien y mas cuando el sentimiento fue grande, pero estoy convencida que para eso todos tenemos alas, para dejar volar y emprender también nuestro propio vuelo.

Enfócate en las personas que te quieren sinceramente, a las que amas y cuenta las bendiciones que tienes para ser feliz.


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