jueves, 22 de junio de 2017

Tiempo de amor

"La muerte deja un dolor de corazón que nadie puede sanar, el amor deja una memoria que nadie puede robar."

Hay fantasmas gigantes, son recuerdos y emociones sin limite que de pronto aparecen en nuestra memoria y nos pueden provocar felicidad o miedo.

Cuando has tenido experiencias fuertes como una enfermedad y te encuentras dentro de un momento triste por la perdida de alguien cercano por la misma causa, este fantasma se hace presente de forma o muy amorosa o te da miedo de que vuelva a repetirse.

Mi esposo perdió a su Mamita hace apenas dos semanas, recuerdo como si fuera encarne viva la forma en la que perdí a la mía y a mi abuela, no esta nada padre esta lucha de emociones y quisiera poder ayudar a mi esposo a sobrellevar esta pena tan profunda e intensa. Es muy poco tiempo para comenzar a hablar de resignación.

Las emociones, recuerdos fantasmas pueden llegar a consumir tu paz, es tiempo de vivir una tristeza infinita, ahora cada señal física de que algo está mal me da miedo cuando podría ser algo sin importancia alguna, percibo en el aire una falta del mismo, un ambiente desgarrador en silencio ya que el no demuestra debilidad pero se que lo esta consumiendo la pena, se le ve en el rostro y en su físico.

La parte emocional está a flor de piel con el mundo entero, no es fácil la comunicación con nadie que este pasando esta pena, no es fácil acercarse a nadie de la familia pues cada corazón tiene sus fantasmas, sus recuerdos  y sus tiempos de resilencia.

En este mundo donde todo sigue igual y el sol sale cada día es duro poder detenerte a llorar o a sentir tu perdida, es un choque descomunal, una lucha diaria donde tienes que reponerte sin mostrar rastros de lo que tu corazón siente, hay que salir a trabajar y convivir con los demás como si no te consumiera tu pena, hay que actuar normal y por las noches cuando todos duermen ahi tal vez puedas sentir, conectar con tus sentimientos, en silencio y tal vez en soledad.

Nadie nunca se encuentra solo, en este caso mi esposo tiene a sus hijos, a su familia y a mi en especial, lo veo fuerte y lo percibo débil, tal vez no ubica su espacio en el mundo, pero tampoco lo va a decir.

El mundo, nuestra sociedad no da pie ni oportunidad a vivir de lleno una perdida tan grande, siempre hay que salir adelante por alguien mas cuando debería de ser por uno mismo, hay tiempos, es todo un proceso pero cuando eres proveedor de familia no hay permiso para sentir, llorar o solamente respirar la misma tristeza.

El Dr. Frankl dice que cuando el dolor es inevitable el sufrimiento si lo es, me parece que mi esposo lo esta llevando al pie de la letra, solo que en esta ocasión no se si esta listo para asumirlo de esta forma.

Como quisiera abrazarlo tan fuerte para unir los pedazos que se que hoy han caído, poder tener las palabras que conforten no solo el corazón sino también su alma, tengo la empatía del sentimiento pero el tiempo no coincide, se lo que sufre pero no dimensiono su hoy ni la intensidad por la que esta pasando, se que es muy grande pero al final del día solo puedo estar.

Aqui es donde Dios entra en los corazones de todos a darnos fuerza y fe para seguir levantándonos diario.

A los 40 creo que comienzo aterrizar que las personas que siempre han sido cabeza de familia comienzan a despedirse, llevo tres años diciendo adiós a muchas muy cercanas, a nadie nos gusta la idea, da miedo y es desata una tristeza infinita que la verdad es que jamás va a poder tener fin, dicen que es ley de vida, al final del día creo que ninguna ley que implique un amor tan grande es justa de ningún modo...¿aceptación? con el tiempo, mucho tiempo lo que marca la sanidad psicológica es de un año intenso, tal vez dos, a mi experiencia, creo una vida completa nunca va a alcanzar.

Te quiero mucho esposo, aqui siempre estaré para ti y tu familia.

Gracias por tu tiempo.
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