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jueves, 22 de agosto de 2019

Tres años sin Lety.

Ya son tres años sin mi amiga Lety, parece que fue ayer cuando su hijo me llamo para avisarme la triste noticia...

Como todo puede llegar a seguir igual y al mismo tiempo cambiar tanto, ya no hay miércoles de postre, Ale, Wendy y yo sin decirlo en voz alta nos sentíamos tristes, ya no es lo mismo, el cariño sigue y crece pero la reunión ya no sabe igual.

Tu ausencia es tan presente, tan fuerte que por lo menos en mi, al recordarte aun salen las lagrimas, son situaciones sin remedio que lastiman hasta el alma.

El pasado Diciembre tampoco pude regresar al bazares navideños, en uno me quede en la puerta...no es lo mismo sin ti amiga, veíamos cada nacimiento y platicábamos que los mas lindos eran los de Nury y los del puesto de artesanía Mexicana en hojalata, te compraste el último, yo ya no encargue el mío, hoy que los veo me recuerdan a ti.

Ya no estas fisicamente pero me dejaste muchos recuerdos, grandes platicas y reflexiones, el primer año de Logoterapia que coincidimos en la ceremonia, pero en graduaciones diferentes, claro que no podía faltar tomarnos la foto juntas, siempre había una foto divertida para guardar, hoy son mis recuerdos.

Con cada amiga hay un tema donde podemos ser totalmente sinceras, nosotras teníamos muchos y hoy en día me sigo preguntando cual sería tu opinión.

Amistad abierta, locuaz y sincera, persona amable, honesta, divertida, ocurrente, siempre llena de detalles en tu casa para nosotras, voz ecuánime, siempre fashion, siempre hermosa, con solo una llamada ya estábamos juntas...me quedo con toda la esencia de tu amistad y el amor que siempre profesaste a tus hijos, padres y familia.

Me quedo con la última llamada: "te quiero mucho"
Yo también te quiero amiga linda, nos vemos el Miércoles...hasta algún Miércoles mi Lety, te mando un beso al cielo.

Gracias por tu tiempo.https://drive.google.com/uc?export=view&id=1l6Ia9x6Q4WeicvuCBWPNZkrYjLZ_oldI

martes, 19 de febrero de 2019

El corazón en el cajón

Hay momentos en que camino de frente con mil ideas y ninguna en la cabeza, con todo el tiempo del mundo pero siempre con la prisa en los talones, no, hoy no, hoy me quedo en casa.

La nostalgia me obliga a detenerme, los recuerdos me hacen comprender que no puedo regresar los años, es mejor dejar que el tiempo haga lo suyo y me abrace, me consuele y me acompañe.

Mis hijos crecen y no quiero detener lo inevitable, me da mucho orgullo ver cómo van logrando sus sueños, como se preparan y se retan a diario, me demuestran que pueden, que maravilla, que privilegio poder ser testigo, guía, consejo, hogar y sobre todo tener mis brazos abiertos siempre para que regresen aquí, conmigo.

Pero tampoco puedo evitar a veces sentirme un poco sola, ya no espero al camión a las tres de la tarde, ahora es a cualquier hora antes de las seis o la cena a las nueve...si es que no sale plan, eso sí, antes de dormir me cuentan con lujo de detalle todo lo que pasó en el día y ese, es mi momento favorito.

Ya no me extraña comer sola, pero no me gusta, ahora he vuelto a ver los días desde la opción "que voy a hacer mientras llegan" ya no me preocupo por llegar antes porque no hay quien llegue antes que yo, así que más bien me estoy organizando para mí.

Por el momento mi corazón se acomoda, no es fácil después de ser el eje de la casa todo el día a solo serlo por ratos, tengo planes pero estos llevan tiempo, nada es fácil pero tampoco es imposible, en el ínter asimilo esta nueva clase de soledad por mientras y sé que no en mucho tiempo terminare por aceptarla, no voy a detener el vuelo de mis hijos, pero tampoco yo voy a dejar de volar.

Le llaman nido vacío y al final yo le llamo vida y la vida es lo que ocurre mientras uno apenas se da cuenta.

Para enfrentar tantas emociones, por ratos guardo el corazón en el cajón.

Mi hija regresa en unos meses y de nuevo me reacomodare a ella pero sé que será temporal, mientras las vacaciones terminan, ahora toda la familia tendremos que adaptarnos a horarios personalizados, todas las familia lo hacen, tarde o temprano, lo difícil es cuando estoy triste, añorando la época de peinarlos de raya a lado y de coletas, del lunch en la lonchera, de sacar a Spiderman de la mochila de Santiago, del spaghetti y las milanesas, las tareas en el cuaderno con las planas en las hojas de doble raya, ya no hay juguetes en la tina ni le compro a Maite los lazos de colores para las trenzas de Allegra. 

A los 40 y pico estoy donde el reloj marca, donde ya marcó para mis padres, no soy la única pero si es personal, cada familia es diferente y todas pasan por lo mismo, la unión y comunicación es indispensable para mi, siempre mi relación ha sido muy estrecha, llena de amor y confianza, eso no ha cambiado y sé que no va a cambiar.

Gracias por tu valioso tiempo.

lunes, 9 de febrero de 2015

El Sentido del Recuerdo

Quien no se ha emocionado con una canción que se convierte en momento o en personas? Es un sentimiento maravilloso, hoy escuche en la televisión una canción que me cantaba mi Abuela de niña y que decía así :
"Se acabaron las pelonas, se acabo la pretensión, la que quiera ser pelona, que me de a mi un tostón. Marieta, no seas coqueta, porque los hombres son muy malos, prometen, muchos regalos y lo que dan son puros palos" (sus Abuelas se acordaran, hagan el ejercicio).
Me imagino que la canción sería por ahí de 1915-1920, a lo mejor mi bisabuela se la cantaba, no se, pero me sorprendió mucho escucharla, me encanto porque sentí cerca a mi Abue y mi mente se dirigió a su casa, sus muebles, las persianas de madera de las ventanas, la cocina y el refrigerador que había que descongelar, se desconectaba por la noche y en la mañana con un pica hielo caía de golpe obvio el hielo del congelador, jajajaja, aclaro que estoy en mi infancia hace 38 años, también vino a mi memoria que jugábamos a la lotería con frijolitos porque se perdían las fichas rojas, al final siempre había un delicioso postre de limón o una natilla, era increíble abrir la puerta del refri y ver dentro copas de cristal llenas de ese dulce delicioso preparado por la mujer mas bella del mundo, aquí entran los sabores, cada que hay dulce de limon, o pudín de pan, mi Abuela regresa a mi como un abrazo amoroso.

Y así podría escribir muchos fragmentos de canciones que me remontan a esa época donde fui muy feliz junto con mi hermana, la casa de los Abuelos, siempre había algo divertido que hacer.
También los olores me llenan de recuerdos, en un blog dije que la lavanda me recordaba a mi abuelo y el aroma de maple de una pipa me recuerda a mi Papa, el no fuma, pero hubo una época en que si lo hizo y bueno en esta semana de remembranza me encontré con un señor que fumaba pipa de maple, son sensaciones que se vuelven momentos, que acarician sentimientos, épocas, es impresionante como el cerebro guarda toda esa información que al más mínimo estímulo brota como si hubiera sido ayer y lo estuviera viviendo en ese instante.

Es maravilloso estar alerta con los cinco sentidos, como hay lugares, olores, canciones que te llevan a grandes personas y ocasiones especiales, otro ejemplo, cuando iba camino a mi boda de civil, mi Papito me canto en el coche la canción del Reloj , esa que dice, "Reloj, no marques las horas, porque voy a enloquecer, ella se ira para siempre, cuando amanezca otra vez" cada que la escucho no puedo evitar estar de nuevo ahí y confieso que hay veces que hasta una lagrima se me sale, se que mi Papito me lee así que me voy a permitir un momento personal: 

Papito hermoso, te amo, gracias por ser el mejor ejemplo de amor y seguir conmigo para seguir llenando mi vida de valiosos recuerdos.

A los 40 me encanta sentir y recordar con todo lo que me rodea y percibo a diario, espero dejar en mis hijos las mismas experiencias y que lo vivan como yo ahora, con mucho amor.