Mostrando las entradas con la etiqueta anécdotas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta anécdotas. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de julio de 2015

Historias de Familia

Historias de familia.

Hay noticias buenas, que dan alegría, te abrazan el corazón y generalmente son motivos para seguir adelante con mas ganas que nunca.

Hay noticias malas, que dan pesar, que te arrugan el alma y además de dejar una mal sabor de boca te dejan angustiada y a veces con mucho temor, por ejemplo un diagnóstico médico con mal pronóstico, eso si que da miedo y es una mala noticia.

La semana pasada descubrí que hay otro tipo de noticias personales que te dejan un luto muy dentro, para no entrar mas en detalles, estuve un domingo con mis adorados tíos abuelos, esa no es la mala noticia, al contrario, es maravilloso verlos y poder compartir un rato de anécdotas de vida familiar. Todo iba muy bien hasta que la platica fue tomando otro curso de recuerdos y es ahí donde yo me entere de situaciones que ocurrieron hace mas de cincuenta años, dos historias  tristes de dos personas que han sido pilares para que yo este aquí escribiendo y que lamentablemente ya volaron al cielo.

Una crece pensando que sabe todo lo referente a la familia y oh sorpresa! No es así.

Hoy por hoy y después de lo escuchado me explico muchas cosas, muchas situaciones que pensé se habían dado por otros motivos. 

Esas son las noticias nuevas/viejas, que ya pasaron, que se han olvidado, que no se conocen y que quienes las vivieron ya no están y aún así dañan el corazón. 

Me he quedado triste y sin dormir, es como un luto, personas queridas a las que no juzgo porque no soy nadie para hacerlo, pero que se me han venido abajo y otras que por el gran amor que les profeso me duele que lo vivieran, son sentimientos encontrados y nuevos que no son fáciles de procesar.

A los 40 me encontré vulnerable ante hechos que no fueron en mi tiempo, yo ni siquiera existía, descubro una parte de mi que lamenta un pasado que no me pertenece pero al que me siento muy arraigada, descubro que nadie es perfecto, menos yo y también me sorprende que a estas alturas de mi vida me encuentre emocionalmente tan triste por actos que aun, no alcanzo a comprender.



sábado, 11 de abril de 2015

Regreso a clases, ¡Noooo!

El regreso a clases

Todas las personas que me conocen bien saben que no me gusta que mis hijos falten a clases, pienso que el día de mañana cuando trabajen deben de ser responsables y no faltar por nada del mundo, también les enseño que lo que comiencen si después no les gusta ni modo hasta que lo terminen lo pueden dejar, hay que cerrar ciclos en todo y ser cumplidos.

Lo que no me gusta es cuando las vacaciones se terminan.

Me encanta estar junto a mis hijos, desayunar tranquilamente con ellos, ir al gimnasio, después tal vez por un helado, comer a una buena hora y por la tarde si no tienen plan ir al cine o ver películas en casa, de verdad que disfruto mucho escucharlos y platicar con ellos, su compañía es algo invaluable para mi, por eso cuando tienen que regresar al colegio me invade un poco la tristeza, si, ya se que llegan por la tarde, pero ya tienen tareas, gimnasio, amigos, etc y aunque estén en la casa la realidad es que la interacción disminuye bastante.

Tengo amigas que rezan porque terminen las vacaciones, eso nunca lo podré comprender, lo único que sé es que a mi me van a hacer mucha falta sobre todo los primeros días.

En fin a disfrutar este último fin de semana que los tengo libres y a seguir con el camino de la educación.

A los 40 se que siempre los voy a extrañar cuando van al colegio, pero también sé que en la hora de la comida seré muy recompensada con todas las anécdotas que me contarán.