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martes, 11 de agosto de 2015

No puedo

No puedo. 

Hay muchas cosas buenas que no puedo dejar de hacer y hay muchas cosas que no hago por torpeza.

No puedo:

Dejar de reír de todas las ocurrencias de mi hijo.
Dejar de reír al escuchar la risa contagiosa de mi hija.
Dejar de salir diario un rato al sol para sentir como calienta mi cuerpo y mi corazón.
Dejar de dar gracias a diario por la bendición de tener a mi familia completa.
Dejar de sentirme protegida al tener a mi lado a mi Papá hermoso.
Dejar de hablar con mi hermana a diario.
Evitar hablarle a mi perrita Danzka como si de verdad me entendiera. (Y con un tono francamente ridículo jajaja)
Dejar de ver muchas series.
Dejar de leer libros.
Dejar de reírme con los chats y reuniones de mis Hermanas Boston y mis amigas del café de los miércoles, son mi terapia.
Dejar de asistir a los desayunos del sábado con mis Tías y mis primas del alma, ahora estelares del meme, jajajaja.

Pero también no puedo:
¡Doblar la sábana de cajón! La verdad no lo logro, ya lo he dicho y queda como una bola, lo he superado, que la doble alguien mas.
Trapear, me declaro inútil, mi piso queda horrible, no se me da.
Dejar de buscar un munchie por la tarde, mi hija es cómplice y me lleva a lugares deliciosos.
Dejar de llorar si veo a alguien hacerlo.
Escuchar la música electrónica, mi hijo me tortura jajajaja.
Decir no a una invitación de café o de cine.
Ocuparme de las plantas, es terrible, se me mueren, solo tengo tres y de verdad son muy nobles porque llevan años conmigo y siguen fuertes y bellas, pero llega una nueva y dura poco.
Pintar un cuadro, estuve en clases y al pintar unos árboles mis Papito me dijo que porque pintaba unos guantes...desistí.
Guardar mis sentimientos.
Dejar de querer a alguien sólo porque me decepciono.
No comprendo a las personas que terminan una amistad como si fuera basura.
Dejar de comer palomitas y chocolates.
Tardarme menos de un día en empacar una maleta, lo se, es ilógico, no puedo.
Dejar de sentirme triste en el regreso a clases.
Dejar de cantar dentro del coche.
Ver películas de terror, me asustan, me agobian, no las tolero.

A mis 40 ya no me preocupa lo que no puedo hacer, siempre va a haber quien te ayude y mejor disfruto y mucho lo que si puedo, por ejemplo, escribir este blog y compartirlo contigo.


miércoles, 3 de junio de 2015

Los terribles cambios y su bienvenida

¡Cuantos cambios y sobrevivo!

Ya se esta acabando el ciclo escolar.

Mis hijos cada vez los veo mas grandes, más comprometidos y me llena de orgullo decir que son súper buenos estudiantes.

Este año estuvo lleno de grandes cambios,comenzando con los físicos ya que mi hija dejo de ser una niñita y se esta convirtiendo en una linda jovencita, esta en secundaria, ya compramos sus primeros tacones, fue a su primer evento formal en la boda de su primo, con su respectiva mega desvelada, su primer maquillaje, en fin cerrando con la primer pijamada a la que se le permitió asistir, fueron muchas primeras veces con ella, hasta la voz le cambio, si, Jajajaja ya no la tiene de niñita, aparecieron los brackets en los dientes y las fiestas de faldas y vestidos, los jeans y los converse ya están guardados para otras ocasiones, en fin que creció como debe de ser y lo dicta el tiempo, agradezco la fortuna que la vida me da para ser testigo de ello.

Mi hijo por otro lado ya lo veo mas independiente, se mueve ya sin mi, (pero con mi permiso) se inició como profesor de matemáticas en su tiempo libre y cuenta ya con varios alumnos que felizmente han pasado muy bien sus exámenes, ya no es un joven pequeño ya lo veo mas grande, maduro y súper comprometido con todo lo que le rodea, siempre lo ha estado, pero ahora mas, hoy ya piensa en su futuro y sabe lo que va a hacer y estudiar, estamos a dos años de la Universidad y me siento tranquila de ver de que es muy leal y centrado, siempre estaremos atrás de los dos para seguirles guiando y sobre todo para amarlos de por vida.

A los 40 se que cada día vendrán más cambios y serán más importantes, que seguirán avanzando y con sus aciertos y sus errores se estará formando lo que será su vida adulta, ya los veo, me encanta observarlos, disfruto cada etapa y las que vengan se que las disfrutare mas.



sábado, 11 de abril de 2015

Regreso a clases, ¡Noooo!

El regreso a clases

Todas las personas que me conocen bien saben que no me gusta que mis hijos falten a clases, pienso que el día de mañana cuando trabajen deben de ser responsables y no faltar por nada del mundo, también les enseño que lo que comiencen si después no les gusta ni modo hasta que lo terminen lo pueden dejar, hay que cerrar ciclos en todo y ser cumplidos.

Lo que no me gusta es cuando las vacaciones se terminan.

Me encanta estar junto a mis hijos, desayunar tranquilamente con ellos, ir al gimnasio, después tal vez por un helado, comer a una buena hora y por la tarde si no tienen plan ir al cine o ver películas en casa, de verdad que disfruto mucho escucharlos y platicar con ellos, su compañía es algo invaluable para mi, por eso cuando tienen que regresar al colegio me invade un poco la tristeza, si, ya se que llegan por la tarde, pero ya tienen tareas, gimnasio, amigos, etc y aunque estén en la casa la realidad es que la interacción disminuye bastante.

Tengo amigas que rezan porque terminen las vacaciones, eso nunca lo podré comprender, lo único que sé es que a mi me van a hacer mucha falta sobre todo los primeros días.

En fin a disfrutar este último fin de semana que los tengo libres y a seguir con el camino de la educación.

A los 40 se que siempre los voy a extrañar cuando van al colegio, pero también sé que en la hora de la comida seré muy recompensada con todas las anécdotas que me contarán.


miércoles, 8 de abril de 2015

Fobia al Avión

Fobia al Avión.

Las vacaciones son algo definitivamente necesario, es salir de la rutina, es tener descanso mental de lo que se hace diario por costumbre . 

Cuando se presenta la oportunidad de un viaje es una buena experiencia, por tierra es disfrutar de paisajes hermosos, por mar igual las olas y las puestas de sol son insuperables y el viajar por avión también tiene su encanto visual desde las alturas pero... Que horrible son los aviones, realmente desde antes de subir yo soy de las personas que sufre y si hay turbulencia ¡que martirio! la mano de mi hija siempre queda como chicharrón.

En silencio sufro y rezo todas las oraciones que me se desde niña e improviso unas cuantas más, ofrezco y prometo mil cosas a cambio de pisar tierra con bien y volver a abrazar a mi familia.

En mi caso tomar tranquilizantes no es opción porque me tiran por mas de doce horas así que me la aviento a la viva México como se dice popularmente.

Después de un momento y sin que se mueva tremendo aparato puedo dormir pero acabo toda chueca, a veces pienso que los aviones me odian y al verme subir se ensañan conmigo (jajaja) de verdad parece una posibilidad desde mi punto de vista.

Los asientos sea la clase que sea son incómodos a morir o será que la incómoda soy yo y si el vuelo dura mas de cuatro horas ya me dio el ahogo de la ansiedad o el síndrome infantil de  ¿ya vamos a llegar?

El volar conmigo no es nada divertido, no me gusta pero es una opción que no puedo evitar, lo malo es que creo que a mi hija se lo he contagiado un poco, mi esposo se sube y parece que lo noquean porque se duerme de corrido y mi hijo... Bueno el es otra cosa, se pone los audífonos y se transporta quien sabe a que concierto y de plano lo pierdo.

A los 40 me declaro con gran fobia y negada a los aviones, ni modo otra cosa mas a lista por superar.

jueves, 12 de marzo de 2015

Adolescencia y felicidad

Cuando eres adolescente los amigos se vuelven tu familia más cercana, hay empatía, descubren juntos el mundo y se dan cuenta que ya dejaron de ser niños en el camino.

Hay que tener focos rojos como padres para poder ver detrás de la sonrisa de los amigos de tus hijos, hay que ver las cualidades, los defectos y las costumbres que ya llevan como sello propio, ver si tienen los mismos valores y los padres aquí es donde entran en constante comunicación para ver que sigan y estén el el mismo canal en donde se requieren.

Se sienten grandes, pero no lo están, tienen mas obligaciones tanto en el colegio como en la casa y eso hace que se sientan mas independientes, no es malo, al contrario, es bueno que dentro de esa incipiente independencia sepan que hay limites, muy importante que los tengan claros si no es donde los podemos perder.

Tampoco es mala idea que busquen un trabajo, ya sea dentro de casa o fuera, pueden dar clases o lavar el coche, depende de las habilidades y disposición que tenga cada quien, o también no pueden hacer nada, depende de cada familia, yo voto porque tengan una ocupación que les de una remuneración así sabrán apreciar el valor de lo que se les da.

También es importante que se sientan apreciados y se celebren sus logros tanto escolares como personales.

Enseñarles empatia y fomentarles ese sentimiento, hablarles sobre el perdón y que tengan muy claro que se les ama pero no se les sobre protege, ya no tienen edad para ello.

La compasión es algo necesario que sientan y practiquen, eso los va a llevar a ayudar a su prójimo, los va a acercar a su religión, una persona buena, es una persona agradecida y compasiva con los demás.

A los 40 no tengo la formula para la adolescencia, lo que si tengo claro es la forma en la que quiero que mis dos hijos se desarrollen para que puedan llegar a ser felices.