Mostrando las entradas con la etiqueta eventos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta eventos. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de agosto de 2018

Si hay que llorar, llora

Si hay que llorar, llora, hay momentos que no se vale ser fuerte porque te enfermas.

Si hay que llorar, que no te importe lo que demás piensen, tampoco si llega alguien o no para darte un abrazo.

Si hay que llorar, hazlo, déjate ir, que tus lagrimas sean río de descanso y bálsamo de tu alma.
Las lágrimas no son malas, son necesarias para sacar lo que se ha llevado por dentro durante mucho tiempo.

También las hay por algo que apenas inicia como una enfermedad, una separación, una pérdida, cuando duele hay que comprenderlo, hay que llorar, no pasa nada y si puede complicar mucho el no hacerlo.

Llorar es un proceso de aceptación, de adaptación a lo que se está viviendo, de duelo por lo que ya no es, de nostalgia por el recuerdo que quisiéramos que no lo fuera.

Llorar no es un acto de debilidad, es un desahogo para tomar fuerza cuando se termina de hacerlo, para poder tener valor de afrontar un cambio de vida, de emociones, de actitud.

Hay lágrimas dulces y lágrimas saladas, amargas.

Pero también aparte de las penas, también se llora de alegría y si también hay que hacerlo porque es otra emocion que nos libera a otro momento, yo llore cuando mis hijos caminaron por vez primera, cuando los deje en el colegio, cuando los veía en los festivales bailar, esa emoción que estalla dentro y que solo sale a través de las lagrimas, es un orgullo, son bendiciones, esas lágrimas son sagradas porque son alegría que te regalan, te enchinan la piel, no todo es tristeza.

También hay lágrimas de la nada, esas que aparecen en la soledad por cansancio y que te hacen descansar o las lágrimas de empatía cuando alguien que llora te contagia y sientes su pena, aquí son compañía.

A los 40 me reconozco en las lágrimas que he derramado, no me definen pero me han formado,,se que aún me faltan varias y a lo mejor me encuentro en un momento de catarsis para poder hacerlo a todo pulmón, pero no me angustian ni me acongojan, al contrario, sé que cuando sea el momento en que caigan solas, serán parte del descanso de mi corazón y se también que las tendré por cosas buenas, esas son las que estoy segura disfrutare más. 

Gracias por tu valioso tiempo.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Valorar, estar, amar.

"Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace."  Mario Benedetti.

 "Valora a las personas que amas, lo que hoy no se valora en un futuro se lamenta"

A veces el silencio no es la respuesta.

A veces el no esperar nada de nadie es lo mas falso que te puede pasar, si es verdad, no hay que esperar nada de nadie para que te sorprendas cuando tiene algun detalle contigo, pero hay momentos en los que si quieres esperar algo, no material ojo, algun detalle como el simple hecho de estar presente o sentir el cariño de las personas que te rodean, no necesariamente que esten pegados a ti como chicle, no, pero que te hagan sentir querido, que te poyen con alguna palabra cariñosa, eso se vale y la verdad esta muy bien.

La familia es la que primero va, pero tambien muchas veces la que te deja caer primero, gracias a Dios existe la familia real, la que no es de sangre, la que siempre ha estado junto todo este tiempo, la que rebasó el significado mismo de la amistad, que haríamos sin ellos, yo si estoy segura de que la familia es aquella con la que caminas dia a dia, te procuras, se cuidan entre si y estan en los momentos de relevancia, no solo en una llamada distante.

Me sorprende ver la falsedad de las personas y mas de las que se dicen estar para siempre.

La vida es hoy, ahora es cuando se puede estar junto a quienes amas, en las buenas y en las peores, es momento de festejar la vida en vida, despues ya ni para que lamentarse, hay que aprender a dejar un poco de lado, hay que posponer cuando se puede para poder estar presente cuando se tiene que estar, hay que ver las prioridades, revisar las escalas de valores, da igual un dia mas, unas horas mas tarde que perderse un momento en compañia de alguien a quien dices amar y más cuando los años y el reloj no dejan de avanzar.

Me molestan las personas que dicen:"es que si yo hubiera... ", pues no, no quisiste hacerlo y ahora vive con tu tristeza o la añoranza de haber podido estar mas cerca que una sola llamada de telefono.

Hechos son amores y no buenas razones. Lo demás sale sobrando.

A los 40 me enoja muchisimo ver como las personas se lamentan de hechos y se desgarran en lágrimas cuando pudieron estar y la verdad no quisieron, por orgullo, por capricho, por nada mas no estar, si te sientes mal corrige o si no quieres lamentarte, actua, asi de simple, como dicen por ahi, el que quiere, siempre puede.



viernes, 23 de junio de 2017

Mamá en tacones!!

Yo recuerdo no hace mucho tiempo cuando era soltera (hace 20 años jajaja) yo andaba de zapatos de tacón todo el día y también en la noche si salía con mi novio, recuerdo que me cansaba pero después de todo un día de usarlos.

Hoy por hoy se han convertido en una verdadera tortura, no han pasado ni veinte minutos y verdaderamente mis pies ya gritan junto conmigo.

En la entrega de diplomas de Bachiller de mi hijo me compre unas sandalias hermosas que hacían juego con mi vestido, desde que las vi me enamore de ellas y las guarde para esa tarde.

Grande error, enorme.

Soy del tipo de mamás que saca miles de fotos, estudie comunicación y aparte en alguna época me dedique a ser fotografa en eventos sociales y me iba muy bien , así que es una parte de mi, sacar fotos, ese día con la emoción del momento me dedique literalmente a perseguir a mi niño junto con sus amigos para captar todo momento que le causara grandes recuerdos a futuro, lo que no tome en cuenta era que mis sandalias serían mi peor verdugo.

Mi Madre siempre me dijo: "nunca pierdas el estilo, ni la elegancia y aunque te sangren los pies, los tacones no se quitan".

Pues que me lo tomo literal, eso de las pantuflas y cambio de zapatos en los eventos no es lo mio, pero bueno mi hermana y yo ya estamos programadas por decirlo de alguna forma, pobres de nosotras si en alguna boda con mi Madre insinuábamos que nos dolían los pies, pero esa es otra historia.

La cuestión es que mis sandalias me tenían en estado casi de penitencia de inquisición, se me acerca una amiga querida y me dice que todo esta hermoso a lo que yo le contesto que si pero que mis pies me estaban matando, ella en el segundo volteó a verlos y me dijo: "pues que esperabas si traes sandalias de tiritas"... yo quede como en un mundo alterno, entonces las famosas tiritas de mis divinas sandalias eran la causa, no el tacón, lo analice y vi mi dedo chiquito casi a punto de la gangrena por la famosa tirita y bueno la altura del tacón también hizo lo suyo, no le he de quitar mérito.

Mi cuñado corrió y consiguio sillas para todas, en ese momento después de más de tres horas de "trabajo de Madre" yo decidí que tenía fotos suficientes de tan solemne y orgulloso evento y por fin,me senté.

Sobra decir que no dormí por el dolor de pies y lo mejor viene después: Al  día siguiente era la fiesta de gala de la graduación, otros tacones me aguardaban.

La mañana del día siguiente tuve los pies en alto con altas cargas de crema de mentol alcanforado que recomiendo porque si funcionó y por la noche mis pies ya estaban como nuevos.

A los 40 si, confieso que los tacones ya no son lo mío porque sufro de la espalda, solo que exista alguna fiesta o comida los uso y generalmente todos los que tengo son muy comodos,claro a excepción de estos de tiritas, pero jamás imaginé que a estas alturas los sufriría cual quinceañera caminando como perico en alfombra jajajaja, bueno, exageré un poco, pero si creo que los que inventaron estos zapatos fueron definitivamente hombres que querían vengarse de alguna forma de nosotras, ellos los usaron también en las cortes del siglo XVlll , por algo los dejaron después solo para nosotras...está de pensarse no? Gracias por tu tiempo.

sábado, 16 de mayo de 2015

Hablando se entiende la gente.

Hablando se entiende la gente.

Darle razones y pruebas contundentes a alguien que no quiere escuchar ni entender es como hablar con la pared.

Esto generalmente pasa cuando quieres hacer algún aclaración por teléfono con cualquier empresa, te dicen, entiendo pero no puedo porque no se maneja así.

También pasa cuando no quieres darle un permiso a los hijos, te dicen, "es que todos van", tu contestas, "pero tu no porque no me gusta ese lugar, persona, momento, familia, evento, etc" y expones tus razones fundamentadas y te ven con cara de "soy el ser mas incomprendido del planeta" y además quedas como la madre mas injusta e incoherente del mundo, tengo la grandísima suerte de que mis hijos solo me repelan una vez, así que la tengo fácil, pero he visto a otros casi en proceso de exorcismo que de verdad es inconcebible.

También cuando estas organizando un viaje y le das todos los requerimientos al agente y tarda mas de una semana, cuando te marca te dice que esta complicado y que consiguió todo, pero ese todo es nada de lo que pediste, acabas haciéndolo tu sola por internet y más rápido.

Otra mas es cuando estas con el banquetero, tienes un evento, por ejemplo una primera comunión, te dan treinta menús, escoges uno y te dicen que queda mejor con otra cosa, accedes, pero entonces ya no lo hacen...entonces me pregunto yo ¿para que te dan los menús ya hechos? Mejor lo armas tu y es mas fácil, después de dos horas aceptan y todos felices.

A los 40 creo que las personas se complican, es muy fácil explicar, la cosa es que se quiera escuchar y entender.