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domingo, 16 de diciembre de 2018

No es necesario.

No es necesario tener siempre la razón en todo y sobre todo no es necesario tener la razón en las vidas ajenas a la propia.

No es necesario siempre tener el mejor consejo, si no te lo piden, no lo des y si te lo piden, la verdad es que tampoco, son dos vidas muy distintas con resultados diferentes, lo que es bueno para ti es muy probable que no lo sea para mí y al revés.

No es necesario andar diciendo el ya famoso y decadente "te lo dije" cuando alguien está pasando un mal momento, créeme ya lo sabe.

No es necesario cuando alguien está pasando un mal momento irse como tobogán en forma de terapia, lo más seguro es que esa persona busque un consuelo, un abrazo, un te quiero, eso la mayor parte de las veces es lo que más reconforta y recompone el alma de alguien.

No es necesario andar ventilando tus emociones más íntimas en las redes sociales, solo a muy pocas personas les interesa realmente saber cómo estás y a esas mejor las llamas, el Facebook es para interactuar de forma divertida o sobre cosas que no son de tu más profunda intimidad, hay personas que les da gusto saber que no la pasas bien. Comparte mejor tus alegrías, tus viajes, momentos diarios.

No es necesario tomar partido por nadie, mejor ofrece tu amistad neutral.

No es necesario creer y reafirmar a nadie, solo comparte tu corazón y respeta las creencias del otro que son igual de válidas que las tuyas, sin caer en fanatismos, la fe se siente y se vive, no se justifica.

No es necesario pensar tanto las cosas, a veces es mejor dejar fluir la vida.

No es necesario atormentarte con el libro que sigue sin abrir  en el buró, guárdalo y sácalo cuando tengas tiempo, así lo disfrutas no lo sufres.

No es necesario estar siempre acompañado o solo, aprende a disfrutar cada minuto ya sea contigo o con los demás, pero en conciencia, en libertad, no por compromiso o por no tener más remedio.

Guarda silencio, silencia tu mente, respira, nada es eterno, nadie lo es tampoco.

A los 40 he comprendido que es muy importante estar y retirarse a tiempo, escuchar y hablar cuando se requiere, abrazar se ha convertido casi en un impulso más que aconsejar y también son más que bien recibidos para mi alma, permancer es más importante que retirarse y cuando hay que irse es mejor hacerlo en silencio, agradeciendo la oportunidad de poder hacerlo.

Gracias por tu valioso tiempo.



domingo, 19 de agosto de 2018

Si hay que llorar, llora

Si hay que llorar, llora, hay momentos que no se vale ser fuerte porque te enfermas.

Si hay que llorar, que no te importe lo que demás piensen, tampoco si llega alguien o no para darte un abrazo.

Si hay que llorar, hazlo, déjate ir, que tus lagrimas sean río de descanso y bálsamo de tu alma.
Las lágrimas no son malas, son necesarias para sacar lo que se ha llevado por dentro durante mucho tiempo.

También las hay por algo que apenas inicia como una enfermedad, una separación, una pérdida, cuando duele hay que comprenderlo, hay que llorar, no pasa nada y si puede complicar mucho el no hacerlo.

Llorar es un proceso de aceptación, de adaptación a lo que se está viviendo, de duelo por lo que ya no es, de nostalgia por el recuerdo que quisiéramos que no lo fuera.

Llorar no es un acto de debilidad, es un desahogo para tomar fuerza cuando se termina de hacerlo, para poder tener valor de afrontar un cambio de vida, de emociones, de actitud.

Hay lágrimas dulces y lágrimas saladas, amargas.

Pero también aparte de las penas, también se llora de alegría y si también hay que hacerlo porque es otra emocion que nos libera a otro momento, yo llore cuando mis hijos caminaron por vez primera, cuando los deje en el colegio, cuando los veía en los festivales bailar, esa emoción que estalla dentro y que solo sale a través de las lagrimas, es un orgullo, son bendiciones, esas lágrimas son sagradas porque son alegría que te regalan, te enchinan la piel, no todo es tristeza.

También hay lágrimas de la nada, esas que aparecen en la soledad por cansancio y que te hacen descansar o las lágrimas de empatía cuando alguien que llora te contagia y sientes su pena, aquí son compañía.

A los 40 me reconozco en las lágrimas que he derramado, no me definen pero me han formado,,se que aún me faltan varias y a lo mejor me encuentro en un momento de catarsis para poder hacerlo a todo pulmón, pero no me angustian ni me acongojan, al contrario, sé que cuando sea el momento en que caigan solas, serán parte del descanso de mi corazón y se también que las tendré por cosas buenas, esas son las que estoy segura disfrutare más. 

Gracias por tu valioso tiempo.

sábado, 24 de junio de 2017

Del otro lado del cielo.

Estamos del otro lado del cielo,  estamos del otro lado del aire, bajo las nubes a la luz de las estrellas, de esas que nos iluminan el alma, a las que les hablamos por las noches porque sabemos que ahí están todos los que se fueron, en ese inmenso cielo de bondad, paz y salud infinita.

Aquí estoy yo, bajo la luz de esos luceros, bajo la lluvia que cae sobre mi cara y se funden en las lágrimas del inmenso abismo de la distancia hoy sin retorno, me encuentro un poco dentro de la obscuridad, pero también de la luz del recuerdo, estoy a la mitad de los sentimientos, entre la tristeza y la alegría de haber coincidido, de haber aprendido, de haber abrazado, escuchado, de haber sido parte, de ser herencia y hoy comprender toda la trascendencia que me han dejado.

Bajo mis sentimientos y sobre de ellos también, dentro de la debilidad de mi fortaleza y por encima de la pena y la sonrisa externa.

Otorgó el agradecimiento así como envío de viaje mi amor eterno, honrando los recuerdos y atesorando los momentos que a veces se borran ya con el tiempo.

Mientras estén en mi corazón, mi memoria aunque falle no los dejará ir, suelto pero al mismo tiempo retengo la sensación en la piel, en los oídos, guardo todo aquel instante que me lleva por un momento hasta percibir su olor en el aire.

Me sorprende que empiezo a perder las voces, algunos rasgos también.

A los 40 es otra noche más con la luna, con los recuerdos, las melodías que me cantabas de niña, los sabores que mi memoria traen, respiro lento para que no se escape ninguna sensación, abro los ojos, me encuentro sola con todo esto y de verdad aún no sé cómo acomodarlo, no es fácil, sanara mi corazón? Aún me encuentro del otro lado y espero que por mucho tiempo, sé que algún día nos volveremos a encontrar, junto a la luna con el brillo de aquella estrella que hoy brilla en lo más alto.

Gracias por tu tiempo.


martes, 7 de marzo de 2017

En lo profundo del miedo

"Hay veces que el amor mas intenso se oculta detrás del silencio mas profundo" (Anónimo)

En lo profundo de de cualquier emoción, sentimiento, recuerdo, expectativa, anhelo, siempre va hacer algo o alguien quien lo haga salir para poder sentirla a flor de piel.

Yo he aprendido que no puedo dar a nadie ni a nada por hecho, solamente lo que hoy se me presenta es lo que puedo afirmar que tengo y la verdad es que todo cambia en un segundo.

De un momento a otro la vida te hace feliz o te revuelca en dolor.

La actitud es lo que te hunde o te saca pero solo está dentro de ti, nadie puede darte motivos, solo uno mismo puede salir de un mal estado emocional.

Ten siempre presente las bendiciones para que las tristezas no te consuman.

Si realmente pudieras salir un poco del miedo de lo que puede pasar y pudieras concentrarte en la realidad sufrirías menos, bajar las expectativas y abrir los ojos a los hechos,  al hoy por hoy, al segundo por segundo te darías cuenta que dormirías más tranquila. 

Claro que todo influye, el amor a las personas que te rodean, no está padre si se enferman o tienen problemas y por supuesto no puedes ser indiferente a ellos, te afectan y de manera significativa, pero cuando hay eventos que no puedes cambiar y solo tienes que esperar y tener fe en que se resuelvan o mejoren para la otra persona y por consecuencia para mismo.

Muchas veces te da miedo, no quieres hablar ni ver a nadie y no es fácil enfrentar lo que se viene.

A los 40 el miedo si ha sido parte de mi vida, sobretodo el de perder a quienes amas, mas adelante escribiré mi mas reciente temor, pero lo bonito de cuando te encuentras así es que a donde volteas hay alguien de forma física o espiritual que te acompaña, siempre he constatado que aunque quiera aislarme del mudo ante un dolor grande, junto a mi aparecen personas, las mas cercanas o la sorpresa de quien menos te lo esperas, de verdad, si abriéramos el corazón veríamos que la soledad en si es falsa, porque me he sentido sola, pero siempre hay en algún lugar alguien que a la distancia o en la cercanía, me acompaña, ese alguien son mi familia, mi gente y sobre todo Dios.





lunes, 10 de agosto de 2015

Hoy es el día perfecto

Es momento

Llego el momento de sacar lo que molesta y voltear a ver el cielo, de respirar profundo y tener un poco mas de paz, de no correr pero si de andar mas segura, de sentir mas y dejar de pensar tanto, de ya dejar de ver tanto el futuro y concentrarme mas en el presente que es lo que apremia mas, el mañana vendrá seguro y estaré ahí para recibirlo en armonía.

Es momento de abrazar, de criar, de cuidar, de marcar más limites y de dar mas confianza sin dejar de vigilar, sin dejar de amar incondicionalmente.

Es momento de cuidar la salud, la de la familia y la propia.

Es momento para tender mi mano a quien la quiera tomar.

Es momento de encarar errores y corregirlos, de quitar lo que no sirve y de hacer limpieza en todos los sentidos.

Es momento de concentrarme y liberar las emociones, el tiempo y ¿porque no? las lagrimas.

Es momento de comenzar a soltar las alas que he formado en mis hijos, poco a poco pues no hay prisa.

Es momento de aceptación, de valorar a quienes ves y no ves frecuentemente, de dar amor y comprensión en cualquier nivel y circunstancia.

Es momento de enfrentar, de hablar y de conciliar, tal vez mañana no puedas hacerlo.

Es momento de vivir plenamente, de subirte al columpio para sentir la emoción de tener vida en cada subida y también en cada bajada.

Es momento de ser positivo y de ser más humano, apaga tu teléfono y ve los ojos de quien tienes enfrente.

A los 40 después de este mes tan golpeado comprendo que hay personas y situaciones que se dan por sentadas porque creemos que siempre están ahí, hay que voltear a verlas para retomar y mostrar nuestros sentimientos, hacernos presentes, eso es lo importante, demostrar la importancia de sus vidas en la nuestra.

martes, 30 de junio de 2015

Las lágrimas.

A veces llorar es bueno

Ay nostalgias que son muy difíciles de superar, hay personas a las que no puedes olvidar tan fácilmente, que siempre van estar dentro de tu corazón, dentro de tu vida, que fueron las que te dieron las bases para formar lo que hoy es tu familia y las relaciones con tus amigos.

Nadie dijo que fuera fácil decir adiós, tampoco que fuera fácil desprenderse físicamente de las personas, pero hay ciclos que se cumplen y desgraciadamente hay ciclos que se cierran para toda la vida, por eso, llorar es bueno.

Siempre he pensado que las lágrimas son el jabón que lava el corazón, son la paz para tu alma y el descanso para que tus ojos pueden cerrarse durante la noche al dormir.

Reconozco que también hay lágrimas de felicidad donde las emociones son muy intensas y puedes disfrutar el triunfo de los demás principalmente de los que más quieres en mi caso de mis hijos, siempre me han regalado lágrimas de felicidad y de orgullo.

Pero también ciertamente las lágrimas generalmente son de tristeza, en mi caso de nostalgia, mucha por mi mamá, por mi Abuela, por mi tía Laura, por mi tío gruñón Javier, por mi querida tía Norma, son vacíos tan grandes que creo que nunca voy a poder llenar, hay momentos en que se necesitan los abrazos de las personas que no están contigo y de verdad en estos días he necesitado mucho el abrazo de mi mamá ,de mi abuela, escuchar sus voces, tristemente ya casi no las recuerdo, por ahí he leído que ojalá existiera un teléfono para marcar al cielo ojalá se pudiera para poder aminorar un poco la pena que hoy me embarga.

A los 40 estoy convencida que llorar es bueno para desahogarse, pero sentir un abrazo de las personas que ya no están, aunque sé que es imposible, sería increíble poder vivirlo.