Mostrando las entradas con la etiqueta espíritu. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta espíritu. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de agosto de 2018

Cuando las emociones se desbordan

Las emociones mientras no se agrupen de golpe, son parte de la vida diaria

Ser feliz depende de cada quien, de nadie más.

Estar triste o enojada, es lo mismo, depende del poder que les demos a las demás personas, lo que piensen de uno es su percepción y problema, la verdad solo la tienes tú.

También  uno mismo es generador de su propia ansiedad, no hay que pensar tanto.

Una cosa es tener confianza en las redes sociales y otra muy diferente ser así en la vida real, hay casos de tristeza extrema en la soledad y felicidad frente a una pantalla, de verdad no tienes que quedar bien con nadie.

Hay personas y situaciones que pueden parecer ser una tabla de salvación en un momento triste, está bien, pero ni te vayas como en tobogán porque puedes salir más lastimada.

No hay como lo que es tangible y no virtual, la realidad es lo sensato y la fantasía pues cuento es.

Jugar con tus emociones,tus sentimientos, tus sueños es algo muy delicado, más si te encuentras en un momento de alta vulnerabilidad, no confundas tu mente ni comprometas tu corazón, trata de ser objetiva y de separar la verdad de una ilusión.

Te lo digo de corazón, estar tan angustiada puede enfermarte.

Tener ansiedad afecta la percepción que tienes de absolutamente todo lo que te rodea.

He aprendido a hacer un ejercicio que aprendí en Logoterapia, te lo,voy a compartir, cuando sientas que las emociones o los diálogos internos son demasiados, intenta silenciar tu mente, así tal cual, respira profundo, no pienses, trata de meditar, si no sabes cómo, hay muchos tutoríales en internet donde te guían, calmando tu mente, calmas tu corazón y puedas razonar junto a los sentimientos.

La meditación te ayuda a entrenar la mente a estar en paz, en equilibrio para momentos más difíciles.

A veces es bueno separarse de todo, apaga la pantalla, nadie está al pendiente de ti, solo las personas que te rodean y al final del día, lo que tú no hagas para ti, para tu paz, nadie lo va a hacer y te puedes lastimar en el proceso.

A los 40, cada día trato de mantenerme como yo digo en actitud zen y claro que a veces no es posible lograrlo, pero trato de silenciar mi mente y busco mi soledad para poder centrar mis pensamientos, después de todo, el estar tranquila el mayor tiempo posible es lo que va a mantener mi bienestar y el de mi familia.

Gracias por tu tiempo.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Para una buena historia

Para una buena historia se necesita amor, interés, mucha investigación sobre la persona o tema a tratar.

Para una buena historia hay que ser honestos y originales, hay que buscar dentro y sanar las heridas para poder lograr un perdón interno, cambiar y entender ese gran gesto personal que te haga sentir mejor.

Para poder reescribir una buena historia se necesitan acuerdos, reglas, mucho respeto y reconocimiento a la dignidad propia y de quién se quiera escribir o de lo que se quiera tratar.

Para una buena historia hay que entender lo que se siente en ese momento, cada renglón se debe de escribir no desde la cabeza sino desde tu espíritu, te tiene que tocar desde dentro para poder transmitir ese sentimiento.

Cuando no se siente nada, no se puede escribir nada.

Las frases no forman una historia, las vivencias, las ideas, las crisis,  los sentimientos, el orden y el tiempo si, ahí es donde se hilan todas las palabras, como en un telar, fluyen, se llenan de colores, de todos ellos hasta transmitir eso que se quiere contar.

No se tiene que ser raro, se tiene que ser sincero y formal, apegarse fielmente a la realidad y porque no también se vale soñar con un lindo final o una historia con gran potencial de desarrollo, pero jamás perderse en la fantasía, no creerse los cuentos infantiles porque ya no estamos en la infancia.

A los 40 a diario formamos una buena historia de vida, vamos escribiendo a diario los errores, los aciertos, se va borrando las pruebas y desechan los errores, damos paso cada día a algo más asertivo, más real, ya nadie nos engaña tan fácilmente.

La mejor historia es el legado que vamos dejando con el ejemplo y sobre todo con el amor y aún seguimos dentro del ensayo.

Si vives con fe, Dios te ayudará con un buen guión.

Es tiempo de comenzar a escribir tu gran historia.

Gracias por tu tiempo.

jueves, 18 de mayo de 2017

Paciencia y amor

“La única finalidad de la vida es crecer. La lección última es aprender a amar y a ser amados incondicionalmente”

Pasaje de: Elisabeth Kübler-Ross. “La rueda de la vida.” 

En los últimos días lamentablemente he estado en el hospital, alguien cercano a mi enfermó y se encuentra en terapia.

Es muy triste emocionalmente estar esperando resultados de los estudios de alguien quien quieres y más cuando hay momentos en que por ser varios doctores los diagnósticos a cada rato cambian y la verdad te descontrolan, en un minuto todo mejora y a los cinco siguientes aparece una complicación  nueva.

Es muy difícil estar buscando la emoción correcta para comunicar lo que está ocurriendo sin llegar a alarmar, mi esposo y mis hijos están muy alertas y sensibles a lo que pueda transmitirles y trato de apegarme de forma fiel a lo que escucho de los Médicos, la tristeza se puede tocar con los dedos y la esperanza se respira desde el corazón.

Mi familia ha sido golpeada en poco tiempo por las circunstancias, mis hijos han comprendido que todos somos frágiles ante una enfermedad, no importa la edad ni la condición en la que las pesonas se encuentren, eso es destino, es la vida que se presenta, nos guste o no es una forma de crecer y enfrentar nuestras propias emociones, nuestros más temidos miedos.

El amor en estos momentos es lo único que sostiene a quienes estamos juntos en esto, la fe a Dios crece, pero la unión espiritual y el demostrar ese cariño es lo que realmente hace que la fuerza salga del mal momento y se pueda transformar en uno bueno, donde las buenas noticias se presentan y todo se resuelve para bien.

Acompañar en estos momentos, hace una gran diferencia.

Todo es movimiento, nada puede quedar estancado.
Siempre lo he pensado y dicho:
Cuando las oraciones suben las bendiciones bajan, hay que pensar en positivo.

A los 40 compruebo nuevamente la fragilidad del ser humano, ante la adversidad solo hay un camino, la buena actitud, la paciencia en el tiempo, el pensar positivo y el saber dar y entregar todo el amor que puedas tener, gracias por tu valioso tiempo.