viernes, 6 de marzo de 2015

La Muerte y sus heridas

En un año he perdido parte de mi familia, se han ido al cielo. También se han ido papás de amigos muy queridos, es algo muy triste, cada uno ha dejado en mi corazón un gran huella y un dolor diferente así como un recuerdo profundo, cada uno con una historia distinta y una enseñanza personal invaluable.

A nadie nos gusta que las personas se mueran y mas cuando son muy cercanas, dejan un vacío enorme y la ausencia es terrible, mas los primeros meses, después se sobrelleva pues nunca se supera.

Las personas llegan y te dicen que en el cielo ya hay un ángel nuevo, que lindo...pero no me gusta ¿a quién le va a dar animo que le digan eso? Se escucha hermoso, pero no queremos un ángel en el cielo, lo queremos aquí con nosotros, así que yo evito decir esa frase, cuando mi Mami y mi Abue Mina murieron me la decían a cada rato, agradezco el gesto pues fue con cariño y palabras de aliento para confortar mi corazón roto, pero en el fondo yo pensaba "no gracias" prefiero la frase "ya descanso" o alguna otra.

Es ley de vida, a nadie nos gusta, en lo personal soy muy mala lidiando con este tipo de sentimientos,no se manejarlos, no creo que nadie sepa hacerlo, me cuesta trabajo asimilar y aceptar, soy de las personas que no controlamos el dolor con facilidad, admiro a las que retoman su vida de forma rápida y guardan el luto en su corazón de forma admirable.

A Los 40 todavía no se cómo enfrentar la muerte de las personas que quiero, creo que nunca voy a entender como hacerlo, solo espero que pasen muchos años para poder seguir estando con mis seres amados.


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