lunes, 9 de marzo de 2015

Adolescentes hermosas


"Todo tiene su belleza, pero no todos la ven" Confuncio

Hay que decirles a nuestras niñas desde pequeñas que son amadas, que verdaderamente lo sientan y recordarles siempre que son hermosas y fuertes.

La belleza es como les refleja el espejo, no como los estereotipos de la televisión o las revistas, ni muy-muy, ni tan-tan, una imagen que regrese el espejo que sea sana, pero no solamente sana físicamente, deben de gozar de mucha salud emocional y espiritual.

Deben de aceptarse y quererse como son, sin buscar la aprobación de los demás.

El ejemplo lo deben de tener en casa, tenemos que transmitirles paz y seguridad para que nadie las vaya a lastimar, que su autoestima este alta no solo por lo hermosas que sean por fuera sino por lo preciosas que son también por dentro, hacerles entender que nadie puede pasar por encima de sus deseos y que la palabra "no" es la defensa más fuerte que pueden tener. 

Tienen que asimilar que las desiciones que tomen deben de ser propias y no influenciadas por el grupo de amigas, que cualquier duda siempre la primera persona a preguntar es Mamá y nadie mas, las tías y las abuelas tienen un papel fundamental en la orientación, pero en nosotras las madres recae toda la responsabilidad de su seguridad en cualquier aspecto.

Están creciendo, son muy vulnerables e influenciables, por eso hay que dejar bien cimentados los valores, claro que se van a equivocar y varias veces, pero hay que darles la confianza necesaria para que no duden en acercarse a nosotras para ayudarlas a salir adelante tanto en sus fracasos como en sus éxitos.

Una niña segura de si misma, de lo que quiere, lo va reflejando en su camino, altas, bajitas, flacas, rellenitas, con lentes o sin ellos, como estén son hermosas, siempre tienen que buscar la salud y el equilibrio, no hay nada mas bello que verlas desarrollarse en un ambiente familiar y sano, con una sonrisa en la boca y paz dentro de su corazón.

Apoyarlas en sus sueños, de baile, de cocina, de ejercicio, de lectura y escritura, de canciones o patinaje, que sientan que lo que van a hacer lo van a hacer bien y que tengan el compromiso de terminar  el ciclo de lo que comiencen, si se equivocaron ya habrá oportunidad para probar nuevos rumbos.

Verlas juntas, riendo a carcajadas y comenzando a cambiar los tenis por tacones, eso vale oro, es divertido para ellas y para nosotras, no hay que dejarlas en el camino por pensar que ya son grandes, al contrario, es cuando mas nos necesitan y mas limites requieren.

A los 40 me gusta mucho ser testigo de estos cambios, apoyar su autoestima y ver como van por la vida de forma segura y sobre todo saludable.


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